Nuevo estudio identifica una posible vía para frenar los cambios de los vasos sanguíneos en la Hipertensión Arterial Pulmonar

Cuando hablamos de Hipertensión Arterial Pulmonar (HAP), muchas veces pensamos en una presión elevada dentro de las arterias que llevan la sangre desde el corazón hacia los pulmones. Pero detrás de ese aumento de presión ocurre algo mucho más complejo.

Los vasos sanguíneos pulmonares pueden experimentar cambios en su estructura y funcionamiento. Sus paredes pueden engrosarse, algunas células pueden multiplicarse en exceso y el diámetro de los vasos puede reducirse. Este proceso se conoce como remodelado vascular pulmonar.Y es justamente allí donde una nueva investigación está poniendo el foco.

¿Qué quisieron descubrir los investigadores?

El estudio, publicado en Phytomedicine, investigó una sustancia llamada paeonol y su posible efecto sobre la hipertensión arterial pulmonar. Pero el objetivo no fue simplemente comprobar si esta sustancia “bajaba la presión”. Los investigadores querían saber qué ocurría dentro de las células y qué mecanismo podía explicar sus efectos.Y encontraron una pieza que llamó especialmente su atención: el BRCC3. El BRCC3 es una proteína que participa en procesos celulares relacionados con la regulación de otras proteínas. En este estudio, los investigadores encontraron que activar BRCC3 podía modificar mecanismos relacionados con el remodelado de los vasos pulmonares.

Primero: ¿qué es el remodelado vascular?

Imaginemos una arteria pulmonar normal como un conducto flexible por el que la sangre puede circular. En la HAP, las paredes de esos vasos pueden sufrir modificaciones. Algunas células del músculo liso vascular pueden comenzar a proliferar más de lo normal. La pared se vuelve más gruesa y el espacio disponible para que circule la sangre puede reducirse. El resultado es que el corazón derecho tiene que realizar un esfuerzo mayor para impulsar la sangre hacia los pulmones.

Podemos resumirlo así:

  1. Cambios en los vasos pulmonares
  2. Mayor resistencia al paso de la sangre
  3. Aumento de la presión pulmonar
  4. Mayor esfuerzo para el ventrículo derecho

Por eso, comprender y tratar el remodelado vascular es uno de los grandes objetivos de la investigación en HAP.

¿Qué hicieron los investigadores?

Los científicos utilizaron modelos experimentales de hipertensión arterial pulmonar y estudiaron qué sucedía cuando administraban paeonol. También realizaron experimentos con células relacionadas con los vasos sanguíneos pulmonares. Esto permitió estudiar el fenómeno desde distintos niveles:

  • el funcionamiento de la circulación pulmonar;
  • el comportamiento de las células;
  • las proteínas involucradas;
  • y las vías moleculares que podían explicar los resultados.

Esto es importante porque permite pasar de una pregunta general “¿funciona?” a una pregunta mucho más profunda:

¿Por qué funciona y qué mecanismo está involucrado?

Y ahí aparece BRCC3.

¿Qué encontraron?

En los modelos experimentales, el tratamiento con paeonol produjo varios cambios asociados con una menor gravedad de la enfermedad. Los investigadores observaron:

  • una reducción de la presión sistólica del ventrículo derecho;
  • una disminución de la hipertrofia del ventrículo derecho;
  • menor remodelado de los vasos pulmonares;
  • menor proliferación de células musculares lisas de las arterias pulmonares;
  • y un aumento de la muerte programada —apoptosis— de esas células.

Esto último puede parecer extraño.¿Por qué sería beneficioso que algunas células mueran? Porque en este contexto los investigadores están estudiando células que se multiplican excesivamente y contribuyen al engrosamiento de la pared de los vasos pulmonares. Por eso, reducir esa proliferación puede ayudar a limitar el remodelado vascular.

¿Y qué tiene que ver BRCC3?

Esta es probablemente la parte más interesante del estudio. Los investigadores encontraron evidencias de que el paeonol interactúa con BRCC3 y que esta interacción está relacionada con cambios en determinadas vías de señalización celular. En particular, estudiaron el equilibrio entre las vías BMP/Smad1/5 y TGF-β/Smad2/3, que participan en la regulación del comportamiento de las células de los vasos pulmonares.  Dicho de una manera sencilla: Las células reciben señales. Algunas de esas señales les indican cómo crecer, cuándo dividirse y cuándo detenerse. En determinadas enfermedades, ese equilibrio puede alterarse. La investigación sugiere que BRCC3 podría ayudar a modificar ese equilibrio y, de esa manera, limitar algunos de los cambios celulares asociados con la HAP.

¿Y qué es el paeonol?

El paeonol es un compuesto natural que se encuentra, entre otras fuentes, en especies del género Paeonia. Ya había sido estudiado por sus propiedades biológicas en diferentes contextos. Pero eso no significa que tomar paeonol o productos que lo contengan pueda tratar la hipertensión pulmonar. Esta diferencia es fundamental. El estudio utilizó el compuesto como herramienta experimental para investigar una determinada vía biológica. No demuestra que el paeonol sea un tratamiento para pacientes con HAP. Y tampoco significa que los pacientes deban consumirlo por su cuenta.

Entonces, ¿por qué este estudio es importante?

Porque quizás el verdadero protagonista de esta investigación no sea el paeonol sino el BRCC3. El paeonol permitió a los investigadores estudiar una vía determinada y observar qué ocurre cuando se activa. Y si investigaciones futuras confirman que esa vía desempeña un papel importante en la enfermedad, BRCC3 podría convertirse en una posible diana para desarrollar nuevas estrategias terapéuticas. Esto es muy diferente de decir:

¿Podría abrir una puerta a nuevos tratamientos?

Potencialmente, sí. Pero todavía falta mucho camino. Una investigación preclínica como esta puede ayudar a identificar mecanismos y posibles objetivos terapéuticos. El camino posterior tendría que incluir nuevas investigaciones para determinar:

  • si los resultados pueden reproducirse;
  • qué dosis serían necesarias;
  • cómo funciona exactamente la vía;
  • cuáles podrían ser sus efectos adversos;
  • si el mecanismo funciona de la misma manera en seres humanos;
  • y finalmente si una intervención dirigida a esta vía puede demostrar eficacia y seguridad en ensayos clínicos.

Por eso, todavía no podemos saber si esta investigación terminará dando lugar a un nuevo medicamento. Pero sí podemos decir que aporta una nueva pieza al conocimiento de la enfermedad.

¿Y qué beneficio podría tener en el futuro?

Si futuras investigaciones confirman estos resultados, una estrategia dirigida a esta vía podría, en teoría, contribuir a:

  • reducir el remodelado de los vasos pulmonares;
  • controlar la proliferación anormal de determinadas células;
  • disminuir la sobrecarga que recibe el ventrículo derecho;
  • intervenir sobre mecanismos de la enfermedad y no solamente sobre sus consecuencias;
  • y eventualmente contribuir al desarrollo de tratamientos con mecanismos de acción diferentes de los actualmente disponibles.

Esto último es especialmente interesante. Porque la investigación en HAP no consiste solamente en encontrar medicamentos que produzcan vasodilatación. También busca comprender por qué los vasos pulmonares cambian, qué mecanismos mantienen esos cambios y cómo podrían modificarse.

De una proteína desconocida para la mayoría a una posible nueva diana

Cuando escuchamos hablar de una proteína como BRCC3 podemos pensar: “¿Qué tiene que ver esto con mi enfermedad?” La respuesta es que gran parte de la investigación médica comienza justamente así. Primero se identifica un mecanismo. Después se descubre qué ocurre cuando ese mecanismo se modifica. Luego se estudia si ese conocimiento puede convertirse en una intervención. Y solamente después de atravesar diferentes etapas de investigación se puede saber si esa intervención puede llegar a convertirse en un tratamiento. Por eso, una nueva vía molecular no es todavía un medicamento, pero puede ser el comienzo de una nueva línea de investigación.

¿Qué nos deja este estudio?

Quizás el mensaje más interesante para pacientes y familias sea este: La ciencia continúa buscando nuevas formas de intervenir en la Hipertensión Arterial Pulmonar. Y algunas de esas investigaciones ya no se concentran únicamente en aliviar la presión elevada. También intentan comprender qué sucede dentro de las células de los vasos pulmonares y cómo detener los procesos que contribuyen al avance de la enfermedad. El estudio sobre paeonol y BRCC3 representa justamente una investigación de ese tipo.

Importante: ¿esto ya está disponible para los pacientes?

No. El estudio es preclínico y los resultados fueron obtenidos mediante modelos experimentales y estudios celulares. Por lo tanto:

  • no es un tratamiento aprobado para la HAP;
  • no demuestra eficacia en pacientes;
  • no permite recomendar paeonol como tratamiento;
  • y todavía no sabemos si una estrategia dirigida a BRCC3 será efectiva y segura en seres humanos.

Lo que sí aporta es: una nueva hipótesis científica que merece seguir siendo investigada.

Hoy todavía no sabemos si BRCC3 llegará a convertirse en una nueva herramienta para tratar la Hipertensión Arterial Pulmonar. Pero cada vez que la ciencia descubre una nueva pieza del mecanismo de la enfermedad, se abre una nueva posibilidad para investigar cómo modificarla.

Fuente: Paeonol alleviates pulmonary arterial hypertension by activation of BRCC3 publicado en Phytomedicine